Ayer nos encontramos con esta conferencia de casualidad; nada se había anunciado y solo el cartel que vi a primera hora cuando llegué a la escuela y las palabras del delegado de alumnos (en plena revuelta contra Bolonia) anunciaron con muy poca antelación la existencia el miércoles de este acto.
Poco conocía por tanto sobre este arquitecto y nada podía haber buscado en google previamente por la rapidez con la que nos cogió del evento; búsqueda que intuitivamente hoy casi todos hacemos siempre por pura curiosidad humana, y que en este caso me hacía presentarme en el lugar con casi pleno desconocimiento sobre que se iba a tratar solo fiándome de que me habían dicho que iba a ser interesante.
La primera sorpresa, 85 años, si no fuese porque no tiene razones para mentir en ello no me lo creería. Obviamente muchos aspectos que nos contó quedaron en el pasado, para nosotros remoto pasado, pero si analizamos levemente muchos son aplicables hoy en día si los trasponemos a nuestro momento. El mensaje sobre el peligro de seguir la moda debido a los cambios que sufre, que pueden propiciar que una arquitectura quede ridícula formalmente y funcionalmente inútil al poco tiempo, simplemente porque haya “pasado la moda” esta hoy en día a flor de piel (y más que nunca porque la moda nunca ha sido tan cambiante como ahora). Ante esto responde con la preconización de la importancia del análisis como método de proyecto y no la búsqueda en el gusto dominante en un determinado momento y probablemente cambiante poco después; análisis que por otro lado es el que llevamos proponiendo todo el curso.
Y por otro lado, por el tono, un modo de hablar más cerca de una confesión que de una conferencia, narrando lo más íntimo de su vida, capturando el interés de todos
No cuelgo imágenes porque no hubo, curioso modo hoy en día de afrontar una presentación, sin medios audiovisuales, lo que ciertamente hizo recuperar una dimensión más humana y cercana y concentrar toda la atención en un solo sentido mientras nuestra mente dibujaba aquellas experiencias que vivía, algunas más o menos divertidas vistas con el filtro del tiempo; como la experimentación de nuevos materiales con pésimos resultados (el nylon de las cortinas y los bloques de fachada) y de momentos trágicos como la pérdida de un amigo, pero ante todo vistos desde los buenos momentos que pasaron juntos.
Sin duda, una conferencia cercana, y espléndidamente narrada con tan buena oratoria que te atrapaba hasta el final.










